viernes, 6 de octubre de 2017

Argentina, la barrera de Messi

Con Bauza o con Sampaoli. En el Monumental de River Plate o en La Bombonera de Boca Juniors. Con Dybala o el 'Papu' Gómez. Con Higuaín o con Benedetto. Da igual. Argentina, desde hace mucho, es un eficaz cirujano que lobotomiza a todos, que diluye identidades. Una despersonalización de la que escapa Messi, el único reconocible. Es la otra constante, la fuerza que se opone para prevalecer. Pero ni eso basta. Argentina no pasó del 0-0 ante Perú y el Mundial de 2018 sigue en el aire. Cierra la fase de clasificación en Ecuador y depende de sí misma para no caer eliminada.

domingo, 30 de julio de 2017

Alves siempre está

En la Supercopa francesa flotaban dos nombres. El de Mbappé, que puede salir del Mónaco, y el de Neymar, al que espera el PSG. Al final, entre ambas interrogantes, fue el partido de alguien que es una certeza. Dani Alves, un competidor incansable, cambia de colores y parece que todo sigue igual. Nuevo en París, pero familiar para el fútbol. Para el Mónaco, a estas horas, más familiar que nunca. Alves, en una extraordinaria eliminatoria, descarriló a los monegascos de la Champions y en Tánger volvió a ser esa misma piedra. Gol, asistencia y remontada (1-2). Desde ese mismo extremo derecho que conoció con Allegri y por el también decidió apostar Emery.

miércoles, 12 de abril de 2017

Allegri y Dybala hacen lo que quieren

Teníamos el aviso. Sabíamos cómo se estaban comportando Juventus y Barcelona. Los italianos, fiables, son impecables en casa y los catalanes, más inestables que nunca con Luis Enrique, ya han resbalado en grandes escenarios. Ambas cosas se evidenciaron y los de Allegri escribieron el discurso del partido. Lo hicieron desde lo posicional hasta lo estructural, desde la altura del bloque hasta el sistema de juego. Este carácter racional y calculador, alejado del más emotivo del PSG, hace que el 3-0 sea un listón difícil de saltar por el Barcelona en el Camp Nou.

jueves, 9 de marzo de 2017

Resurrección en el Camp Nou

En el descanso la remontada estaba cerca. 2-0. Era el momento, uno de ellos, que había predicho con acierto Luis Enrique. Era imposible asegurar si el Barcelona iba a ser capaz de remontar lo que nadie había remontado nunca en Europa, un 4-0. Pero sí se podía afirmar que asomaba del mejor modo posible para intentarlo. En el Camp Nou no tenían que creer, creían. Creían tras el estimulante 5-0 al Celta. Ese partido fue la última fase de una rehabilitación que comenzó tras el Leganés. Un Barça que tenía que pasar un luto, que dijo Luis Enrique, y que fue superando el duelo, que diría Simeone. Sumó victorias mientras reconstituía cuerpo (3-4-3) y mente.